La ruta comienza tras pasar la urbanización de La Algaba, en el kilómetro 5 de la carretera A-440 entre Palma del Río y Fuente Palmera. Tras la señalización del camino rural, a unos 800 metros, encontramos la Fuente de La Algaba. Este venero está situado en un lado del camino y tiene planta rectangular de unos diecisiete metros de largo por seis de ancho. En su interior encontramos una parte de abrevadero de dos metros de ancho y un pozo central.
Las dimensiones de esta fuente nos hablan de la importancia que tuvo como fuente de abastecimiento de agua en el pasado. Siguiendo por el sendero, podemos disfrutar de una vista panorámica del paisaje de la campiña, que comprende las tierras de La Algaba y La Jara. Ambos nombres tienen raíces árabes: «Algaba» se traduce como «El Bosque», mientras que «Jara» parece referirse a una «tierra llena de vegetación». Estas denominaciones reflejan el antiguo paisaje de la región, que estaba dominado por el bosque mediterráneo. Sin embargo, con el paso de los siglos, esta zona (al igual que otras en la campiña) experimentó un significativo proceso de deforestación para facilitar la agricultura. En La Algaba, todavía se pueden encontrar las pequeñas escuelas rurales que solían ubicarse a un lado del camino.
Siguiendo nuestro camino, en el horizonte divisamos los vestigios de la torre del antiguo molino del Cañaveral. En esta área, durante el siglo XIX, existían otros tres molinos más: el Molino del Castillo, el Molino Guzmán y el Molino Alí. Después de descender por el sendero en dirección sur, pasamos junto al cortijo del Castillo. Al llegar al final del sendero, nos encontramos con un cruce de caminos que se dirigen hacia Los Silillos y Fuente Carreteros. Optamos por tomar el primer camino (cañada real del Alamillo) a la derecha, en dirección sur. Una vez más, nos encontramos con otro cruce de caminos, y esta vez tomamos el primer camino a la derecha, en dirección oeste (cañada real de la Jara). Aproximadamente a dos kilómetros por este camino, encontramos un desvío a la izquierda que nos conduce a la fuente del Adalid. Continuando en el camino principal, seguimos la ruta hasta llegar al Centro Rural Malpica. Después de pasar por este centro, disfrutamos de una magnífica vista del valle del Genil y emprendemos un importante descenso que nos lleva al final de la ruta, en la carretera A-453. (Navaro,2016)
Hacer una ruta en el campo puede ser una experiencia emocionante y enriquecedora, pero también requiere una planificación adecuada para garantizar tu seguridad y comodidad.
Recuerda que la seguridad es lo primero al hacer una ruta en el campo. Siguiendo estos consejos y estando preparado, podrás disfrutar al máximo de tu experiencia al aire libre.
13,75 km
1 hora cicloturismo – 3 horas senderismo
media – baja